A vueltas con la educación financiera

por Luis R. Garach

Polémicas al margen, cada vez que aparece un informe sobre algún aspecto de nuestro sistema educativo, se lía parda. Y lo peor es que esos informes no nos dejan en muy buen lugar, incluso en los aspectos financieros.

Los cambios de sistema educativo han sido una constante en nuestro reciente pasado democrático y ha bastado un simple cambio de gobierno para que ello se traduzca en un giro de 180 grados con respecto al anterior sistema que existía o estaba implantado. La falta de consenso de los sectores afectados unido a los diferentes criterios autonómicos, han contribuido a que nuestro sistema educativo adolezca de ciertas deficiencias que por mucho que queramos ocultar, salen a la luz cuando pasamos cualquier control ya sea a nivel nacional como internacional.

Sin entrar a valorar resultados de otras materias, el último informe PISA del año 2015 realizado por la OCDE, refleja que los alumnos españoles de 15 años han empeorado ligeramente su rendimiento en competencia financiera. El resultado obtenido de 469 puntos, 15 menos que en la edición de 2012 (484), nos sitúa en la décima posición de los quince países participantes.

Uno de cada cuatro no alcanza el nivel básico (2 sobre 5), lo que le impide resolver asuntos sencillos de economía doméstica, como reconocer una factura, tomar decisiones sobre el gasto cotidiano o utilizar una tarjeta de crédito.

En la edición anterior, los que tenían un nivel bajo representaban al 16,5%, ocho puntos menos que en 2015. No obstante, la OCDE señala que estos datos deben interpretarse con cautela ya que se han producido cambios en el test respecto a PISA 2012.

Con este informe, la OCDE mide por segunda vez el grado de conocimiento y destrezas necesarias de estos jóvenes al final de la etapa obligatoria, ya que se encuentran en el momento de enfrentarse a la disyuntiva entre acceder a un empleo o seguir estudiando Bachillerato o Formación Profesional de grado medio.

Para los jóvenes de 15 años, las finanzas son parte de su vida cotidiana, ya que son consumidores de servicios financieros, como cuentas bancarias, y ganan dinero a través de pequeños empleos informales. Al terminar la educación obligatoria, se enfrentarán a cuestiones complejas, como la de continuar o no estudiando y, en caso de hacerlo, al menos deben saber cómo podrán financiar sus estudios.

Los centros escolares que participaron en PISA 2012 --que mide el nivel en Matemáticas, Lectura y Ciencias-- eligieron aleatoriamente a 11 alumnos para realizar la prueba financiera por separado. En total, la completaron en todo el mundo 48.000 estudiantes, que representan a los 12 millones de estudiantes de los 15 países participantes. En España, un total de 6.736 alumnos realizaron PISA 2015, de los que 1.750 contestaron la prueba de competencia financiera.

España, lejos de la cabeza

El informe, presentado este miércoles a nivel mundial, vuelve a situar a España, con 469 puntos, por debajo de la media de los 15 países participantes, diez de ellos de la OCDE (489 puntos, 11 menos que en 2012), y sólo por delante de Lituania (449 puntos), Eslovaquia (445), Chile (432), Perú (403) y Brasil (393). La lista la encabeza China con 566 puntos - casi 100 más que España -, seguida de Bélgica (541), Canadá (533) y Rusia (512).

Sobre los jóvenes españoles que no alcanzan el nivel básico (25% frente al 22% de la OCDE), el documento señala que "en el mejor de los casos" pueden identificar productos financieros comunes, reconocer la diferencia entre necesidades y deseos y tomar decisiones sencillas sobre el gasto diario en contextos que han experimentado de manera personal.

Sólo el 6% de los estudiantes españoles de 15 años alcanza el nivel máximo de competencia financiera (nivel 5), la mitad que la media de la OCDE. Estos estudiantes, en cambio, pueden analizar productos financieros complejos, resolver problemas más excepcionales de la vida diaria y comprenden de forma amplia en panorama financiero. Por ejemplo, estos jóvenes son capaces de detectar una estafa financiera en un correo electrónico.

Un sector de población al que miran las entidades bancarias

El informe constata que la mitad de los alumnos en España (52%) poseen una cuenta bancaria y que estos obtienen 28 puntos más de conocimiento financiero que los que no la tienen, pese a tener el mismo estatus socioeconómico. Además, señala que la alfabetización financiera de estos estudiantes está asociada al concepto del ahorro monetario. De hecho, los que logran los niveles más altos, son más propensos que los de niveles inferiores de ahorrar para comprar algo si no tienen dinero.

Asimismo, relaciona un mayor conocimiento financiero del alumno con el deseo de continuar estudiando más allá de la etapa obligatoria y de llegar a la Universidad, algo que no ocurre en la mayoría de los estudiantes con bajos resultados en esta prueba.

En España también se asocia la alfabetización financiera con el rendimiento en las pruebas de Matemáticas y Lectura en PISA. Casi el 60% de la puntuación coincide con las habilidades que se pueden medir en las dos competencias mencionadas, mientras que el 40% restante, refleja aspectos que sólo se obtienen a través de la prueba financiera. Los estudiantes españoles tienen peores resultados en lectura financiera que los del resto de participantes que obtienen puntuaciones similares en Matemáticas y Lectura.

No hay sexo débil en las finanzas

Las chicas logran mejores resultados que los chicos en esta prueba financiera y además hay más chicos que chicas en ese 25% con bajo rendimiento, según este documento, que revela también que alrededor del 9% de la variación de rendimiento en España está asociada con el estatus socioeconómico, un punto menos que en la media de las economías de la OCDE.

Los estudiantes con más recursos económicos, que se sitúan en el 25% más alto del estatus socioeconómico, obtienen 79 puntos más en esta prueba que aquellos de entornos más desfavorecidos (25% más bajo). Esta diferencia entre alumnos con más recursos y menos es mayor en el promedio de la OCDE, que llega a los 89 puntos, diez más que en España.

El dinero, un problema de los padres para con sus hijos

Casi el 80% de los alumnos españoles recibe regalos en forma de dinero de amigos y familiares; el 38% recibe una paga semanal; el 25% gana dinero a través de trabajos ocasionales, como cuidar niños o jardinería y el 23% gana dinero por trabajar fuera del horario escolar en época vacacional, por ejemplo. Eso sí, en España los alumnos con más nivel socioeconómico tienen un 40% menos de probabilidades de ganar dinero o trabajar fuera del horario escolar.

Un 80% de los estudiantes españoles discute con sus padres sobre asuntos monetarios al menos una vez al mes, pero la OCDE señala que este debate familiar no está asociado a la alfabetización financiera de estos jóvenes. Asimismo, los españoles son más ahorradores que la media de la OCDE (66% frente al 63%); alrededor de la mitad asegura que lo hace semanalmente o mensualmente; sólo el 23% cuando tiene dinero de sobra y un 19% cuando quiere comprarse algo en concreto.

Así que saquen sus propias conclusiones y ármense de paciencia si tienen hijos con dicha edad. Probablemente, les hará falta.

Fuente: Informe PISA 2015 OCDE y diversos diarios económicos.

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