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Avatar de Software DELSOLSoftware DELSOL
29 de enero de 2020

Tanto si queremos tener un colchón para afrontar imprevistos futuros, como si soñamos con comprarnos algún día el coche o la casa de nuestros sueños, pagar los estudios de nuestros hijos de manera desahogada o si tenemos un destino vacacional pendiente, debemos encontrar una fórmula para ahorrar el dinero que nos permita afrontar tales gastos.

Sea cuál sea tu sueldo, es posible ahorrar. Aunque la cantidad que puedas ahorrar dependerá siempre de tus ingresos y de tus gastos ineludibles, la consecución de un objetivo de ahorro está directamente ligada a la disciplina, la constancia y el método de cada uno.

Claves generales de ahorro

En primer lugar, el dinero debe ahorrarse al comienzo del mes. Cualquier método que consista en esperar a final de mes para ahorrar, tiene altas probabilidades de ser un fracaso, ya que durante el transcurso del mismo encontraremos una u otra excusa para gastarnos el dinero. De acuerdo con esto, lo más recomendable es decidir la cantidad que queremos ahorrar a principio de mes, y separarla, ya sea en un sobre, en una cuenta bancaria, o debajo del colchón.

Otro error que suelen señalar los expertos es gastar dinero en cosas que no necesitamos. Esto se debe al bucle de consumismo en el que vivimos, continuamente bombardeados de publicidad que nos incita al consumo, a convencernos de que las cosas que tenemos ya no sirven o están pasadas de moda y a la cultura de usar y tirar. Por ello, si queremos ahorrar, debemos empezar por cambiar nuestra mentalidad, dejar de comprar aquello que no sea necesario y evitar mirar lo que tiene la persona que tenemos al lado, ya que, en ocasiones, terminamos gastándonos el dinero en aquello que tienen los demás, sin preguntarnos qué es lo que nos satisface a nosotros realmente.

Para alcanzar un objetivo determinado de ahorro será necesario estar organizados y, desde luego, ser disciplinados. Debemos tener planificado un determinado plan de acción que incluya la cantidad que queremos ahorrar y el método que vamos a utilizar, así como en qué vamos a gastar cada mes nuestro dinero. A partir de ahí, necesitamos ser constantes y disciplinados. De nada servirá nuestro método si cada mes encontramos un motivo para hacer una excepción, o para posponer el método a final de mes, en lugar de actuar al principio.

¿Cuánto ahorrar cada mes?

La respuesta a esta pregunta dependerá de dos factores: nuestros ingresos y nuestras circunstancias, es decir, de la cantidad que nos quede una vez hayamos afrontado nuestros gastos ineludibles. Así, una persona que afronte una hipoteca, tenga personas a su cargo o esté pagando algún crédito, no podrá marcarse los mismos objetivos de ahorro que otra que no tiene gastos de vivienda ni personas a su cargo, aún cuando ambas tengan el mismo sueldo.

Una vez que tenemos esto claro, una cifra mínima aproximada de ahorro será el 15% del sueldo, pudiendo elevarse hasta el 30 o incluso el 50% en los casos de personas muy ahorradoras. Pero este porcentaje, como decíamos, dependerá extremadamente de las circunstancias y las necesidades de cada uno.

Para llegar a los 2000€ anuales, debemos ahorrar 167€ mensuales. No obstante, no tenemos porqué limitarnos a esta cifra si es muy inferior al 15 o 20% de nuestro sueldo. Es importante también, no marcarse unos objetivos demasiado elevados o poco realistas, ya que un plan que nos obligue a hacer un esfuerzo desmedido está abocado al fracaso.

Las cuentas, por escrito

Una vez realizados los cálculos, tanto de nuestro objetivo de ahorro como de en qué vamos a invertir cada partida de nuestro sueldo mensual, es recomendable ir recogiendo por escrito cada gasto que realizamos, de manera que podamos visualizar cuáles son nuestros ingresos y en qué nos los estamos gastando, además de comprobar si estamos cumpliendo o no nuestro objetivo de ahorro. Sustituir un cómputo mental por este sistema, facilita que seamos más conscientes de cuáles son nuestros movimientos económicos y en qué nos estamos gastando más o menos dinero, para poder así ajustar y corregir errores, reduciendo el gasto en aquellas cosas que encontremos excesivas. Además, evita el autoengaño.

Limitar las partidas de gastos

Aquellas personas que encuentren dificultad a la hora de contener el gasto pueden utilizar el método del sobre. Se trata de un método muy sencillo, como es meter en un sobre el dinero que queremos destinar cada mes a un determinado fin. De esta manera, en el momento en el que el dinero del sobre se agote, el resto del mes ese fin debe ser llevado a cabo a coste cero. Hemos de tener en cuenta que este método debe utilizarse con fines sobre los que sea realizable, por ejemplo, en ocio, ya que si lo utilizamos con la alimentación no será efectivo, dado que no podemos seguir alimentándonos ningún día del mes a coste cero.

Repasar los gastos fijos

En ocasiones nos acomodamos a ciertos contratos sólo por dejadez y por la pereza de realizar una gestión. Así, una vez al año es conveniente revisar nuestros seguros, nuestro contrato de luz y gas, de telefonía, de gimnasio, bancarios, suscripciones… y decidir cuáles de esos gastos siguen siendo necesarios, así como realizar una comparativa para saber cuáles supondrían un ahorro si cambiásemos de compañía. Podemos replantearnos, incluso, el ahorrar planificando nuestras compras para comprar en rebajas y consumir marcas blancas.

Como vemos, es posible ahorrar si seguimos un método adecuado y, sobre todo, si somos disciplinados. La máxima a seguir para conseguir tu objetivo de ahorro es, en todo caso, crear una partida para el ahorro y reservar esa cantidad al principio de cada mes.