ContactoZona PrivadaPrecios

¿Hay que indicar la dirección de facturación en las facturas?

cenefa
cenefa
Gratis KIT DIGITAL
 

Contrata en junio y estarás preparado para facturar en 2025.

Con KIT DIGITAL, digitaliza tu empresa y automatiza procesos. Si aún no tienes tu bono, te ayudamos a gestionarlo.

MÁS INFO
Avatar de Software DELSOLSoftware DELSOL
15 de junio de 2021

Para ser estrictos, indicar el domicilio fiscal en las facturas es un dato que el Reglamento de Facturación (Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre) obliga a incluir al emisor de la factura; a efectos tributarios, su repercusión es vinculante, pero sí que puede ser objeto de dudas qué dirección de facturación hay que indicar en las facturas.

Definición de domicilio fiscal

Por una parte, el domicilio fiscal es definido por la Ley General Tributaria como el lugar donde se ubica el obligado tributario en sus relaciones con la administración tributaria; es la localización que utilizará la Administración para comunicarse con la persona (física o jurídica).

La importancia del domicilio fiscal es clave en materia de procedimientos con la Administración: cuando los organismos remiten comunicados a dicha dirección, se sobreentiende que el contribuyente ha sido debidamente notificado independientemente de si ha recogido la notificación o no, por lo que el procedimiento administrativo objeto de la notificación seguirá su curso.

El domicilio fiscal consta en el NIF de la empresa, junto con su domicilio social; en el caso de los trabajadores autónomos, ambos domicilios suelen ser el mismo.

Definición de dirección de facturación

Por otra parte, la dirección de facturación es un campo de información que el mencionado Reglamento de Facturación establece como contenido obligatorio en una factura para que esta sea válida, junto con la dirección del destinatario de las operaciones.

La dirección de facturación, por lo tanto, debe corresponder al domicilio fiscal donde el negocio esté asentado, es decir: la localización donde la Administración tributaria puede acudir para comunicarse con la empresa.

Aparte de cumplir con la ley sobre facturación, la importancia de esta dirección es fundamental en materia de deducción de impuestos, como veremos más adelante.

¿Qué domicilio fiscal y dirección de facturación indican los autónomos?

Las personas físicas y los trabajadores autónomos suelen indicar la dirección de su residencia habitual como dirección de facturación, y esta suele coincidir con el domicilio fiscal.

Esta situación podría ser distinta si dispusieran de un local para desarrollar sus actividades, en cuyo caso podrían modificar el dato mediante los modelos 036 o 037, y así independizar el domicilio particular de la dirección de facturación o del domicilio fiscal.

¿Qué domicilio fiscal y dirección de facturación indican las empresas?

Por el contrario, es muy común que las personas jurídicas puedan tener más de una dirección, y que el domicilio social y el domicilio fiscal no coincidan, especialmente si el titular fuese una sociedad mercantil.

De hecho, el domicilio social de la empresa no tiene por qué ser incluido en las facturas, pudiendo establecerse como la dirección de facturación el domicilio fiscal.

¿Qué ocurre con las empresas que tienen varios lugares de negocio?

También es muy común que las sociedades mercantiles dispongan de varias localizaciones: esta situación ya la prevé el Reglamento de Facturación, en su artículo 6, donde se expone que la dirección de facturación que deberá indicarse será la que más se aproxime a la naturaleza del concepto de la factura, o la que se considere de mayor relevancia.

La elección de una u otra dirección de facturación afectará al régimen de tributación, ya que podría tratarse de zonas geográficas afectadas por normativas tributarias distintas.

Tanto es así, que la numeración de las facturas procedentes de ubicaciones diferentes también podría presentar un patrón distinto para llevar un registro independiente de la actividad de cada localización.

La dirección de facturación y la dirección de envío

Si una empresa tiene dos localizaciones, siendo una de ellas el domicilio fiscal y la otra una dirección de envío de mercancías, no se sigue la norma de elección en función de la naturaleza de la transacción.

De hecho, la empresa estará obligada a incluir ambas direcciones en la factura: y cuando la actividad se desarrolle en un local u oficina que también funcione como punto de entrega o recogida de mercancías, tal dirección también tendrá que incluirse en las facturas que recojan como concepto las transacciones sobre dichas mercancías.

El domicilio fiscal y la deducción de impuestos

La Agencia Tributaria permite a empresas y autónomos desgravarse el IVA de los gastos que estén relacionados con su actividad: en este caso nos estamos refiriendo a la dirección de facturación en calidad de receptor de la factura.

Esta dirección debe contener todos los datos identificativos del autónomo o de la sociedad que se deduzca el gasto, y debe coincidir con la dirección que se suele indicar en las facturas emitidas, es decir, la que se indique como domicilio fiscal.

En realidad, la pregunta no gira en torno a la inclusión o no de una dirección de facturación, sino sobre la disyuntiva de qué dirección indicar en la factura: las repercusiones fiscales de la dirección de facturación son evidentes, y es un dato sensible que conviene siempre indicar correctamente.