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Cédula de habitabilidad: ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Cómo obtenerla?

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22 de febrero de 2021

Cuando se quiere alquilar o vender una casa o dar de alta los suministros como la luz y el gas es muy común que se reclame la cédula de habitabilidad del inmueble. Es un trámite muy habitual que, sin embargo, sigue generando no pocas dudas. En este post detallaremos qué es y para qué sirve la cédula de habitabilidad y cómo se puede obtener este documento.

¿Qué es y para qué sirve la cédula de habitabilidad?

La cédula de habitabilidad de un inmueble es un documento que acredita que una vivienda cumple con una serie de requisitos mínimos que la hacen susceptible de ser habitada por personas. De esta forma, cualquier vivienda tendrá que cumplir algunas condiciones relativas a la higiene, a la salubridad o a la solidez del inmueble.

Se trata de un documento indispensable al contratar y dar de alta los suministros de agua, luz y gas, de acuerdo con la Ley 18/2007 del derecho a la vivienda. Además también será necesaria a la hora de arrendar, comprar o vender una vivienda. Así, antes de firmar cualquier contrato, es necesario comprobar que la vivienda cuenta con la correspondiente cédula de habitabilidad exigida por la legalidad vigente.

¿Quién otorga la cédula de habitabilidad y cuánto tiempo dura?

La cédula de habitabilidad corre a cargo de las comunidades autónomas, por lo que serán ellas quienes la otorguen y la regulen a través de sus correspondientes legislaciones autonómicas. 

La cédula de habitabilidad es un documento que tiene un plazo de caducidad de 12 años, o de 25 años cuando la vivienda fue construida a partir del año 2012.

Este documento es responsabilidad del propietario del inmueble, quien deberá encargarse no solo de solicitarla, sino también de pagarla.

Tipos de cédula de habitabilidad

Existen diferentes tipos de cédulas de habitabilidad, dependiendo de la antigüedad de la vivienda en cuestión. Son los siguientes:

  • Cédula de primera ocupación: este documento es relativo a las viviendas de nueva construcción.
  • Cédula de segunda ocupación: este tipo de cédula hace referencia a aquellas viviendas ya construidas. Así, este documento corresponde a la renovación de la cédula de primera ocupación.
  • Cédula de primera ocupación de rehabilitación: este documento es necesario para las viviendas en las que se ha realizado una reforma o rehabilitación.

El contenido de las cédulas de habitabilidad

La cédula de habitabilidad deberá contener los siguientes extremos:

  • Ubicación del inmueble: se deberá reflejar en el documento la dirección exacta en que se encuentra la vivienda.
  • Dimensiones de la vivienda: en este caso, la cédula deberá contener la superficie útil de la vivienda.
  • Habitaciones: se deberá reflejar el número de habitaciones y otros espacios como patios o terrazas que conforman la vivienda.
  • Umbral máximo de ocupación: estos datos hacen referencia al máximo de personas que podrán ocupar una habitación, dependiendo de la superficie de la misma.
  • Identificación del técnico que ha llevado a cabo la cédula de habitabilidad.

No obstante, aunque estos datos deberán constar en cualquier cédula de habitabilidad, lo cierto es que, al ser esta una competencia de las comunidades autónomas, el modelo de cédula de habitabilidad puede variar un poco de unas a otras comunidades.

¿Cómo obtener la cédula de habitabilidad?

Son las comunidades autónomas las encargadas de gestionar este documento, por lo que tendrás que dirigirte al órgano competente de tu comunidad autónoma. En cualquier caso, el proceso es muy sencillo: solo tendrás que poner en contacto con un arquitecto o arquitecto técnico para solicitarle el certificado de habitabilidad.

Así pues, es el arquitecto o el arquitecto técnico el encargado de certificar si la vivienda cumple con los requisitos exigidos que la hacen susceptible de ser habitada a través de una inspección visual del inmueble. Una vez se ha obtenido la cédula de habitabilidad, se deberá entregar el documento al órgano de la comunidad autónoma competente para ello con los restantes documentos necesarios, tales como el abono de las tasas, el impreso de la solicitud de la cédula, una fotocopia del NIF del propietario o la copia de la escritura de la propiedad del inmueble. Se trata de un trámite bastante ágil que no suele durar más de un mes.

Requisitos que ha de cumplir un inmueble para obtener la cédula de habitabilidad

Aunque estos dependen en gran medida de la regulación de cada comunidad autónoma, los más habituales son los siguientes:

  • Viviendas con una superficie útil de 36 metros cuadrados como mínimo.
  • La vivienda deberá tener una sala de estar, una cocina y una cámara higiénica o baño completo.
  • Las habitaciones deberán tener como mínimo una superficie de 6 metros cuadrados.
  • La altura mínima entre el suelo y el techo deberá ser de 2,5 metros. No obstante, en la cocina, los baños y en espacios de circulación como pasillos y corredores, la altura mínima será de 2,2 metros.

En cualquier caso, hay algunos casos en que no es obligatoria la cédula de habitabilidad. Esto ocurre cuando se tiene intención de reformar o derribar la vivienda o cuando el uso que se le dará al inmueble es distinto al de vivienda.

Sin duda, es fundamental conocer los entresijos de la cédula de habitabilidad, sobre todo a la hora de vender o comprar y alquilar un piso. Es un documento indispensable que debemos conocer.