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Factura con retención: ¿Qué es y cómo hacerla?

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12 de enero de 2021

A la hora de emitir sus facturas, ciertos profesionales se ven obligados a aplicar una retención del IRPF en ellas. A lo largo de este artículo veremos qué significa emitir una factura con retención, cómo hacerlo y qué personas se verán obligadas a aplicarlas durante el desarrollo de su actividad económica.

¿Qué es una factura con retención? ¿Quiénes tienen que aplicarla?

Una factura es un documento en el que se especifican los productos comprados o los servicios recibidos por una empresa o profesional, detallando la cantidad, importe y la actividad desarrollada por la empresa que presta el servicio o vende el producto. En algunas de estas facturas, las llamadas facturas con retención, se aplica una retención del IRPF, que afectará con un signo negativo al total de la factura (se le resta al total).

Los autónomos que formen parte de las secciones segunda y tercera del IAE serán los que tengan que practicar esta retención, es decir, aquellos que lleven a cabo actividades profesionales y artísticas. Los que estén dentro de la primera sección no tendrán que practicar esta retención a la hora de elaborar sus facturas.

Que se aplique esta retención no significa que el trabajador autónomo vaya a recibir una menor cantidad por la operación. Retener el IRPF implica que el empresario que contrató el servicio va a ingresar esa cantidad en las Administraciones a nombre del autónomo, utilizando el llamado Modelo 111.

También es importante mencionar que estas retenciones, que se aplican para las actividades profesionales y artísticas, solo se pueden efectuar en facturas dirigidas a empresarios u otros autónomos. En ningún caso, el profesional podrá realizar una factura con retención a un particular que contrate sus servicios o compre sus productos.

A través del Modelo 130, los profesionales tendrán que declarar, trimestralmente, todas las retenciones que se aplican en las facturas, exceptuando a aquellos que las aplican en más del 70 % de las facturas emitidas.

Tipos de interés para efectuar la retención en las facturas

Generalmente, el tipo de interés que se aplica a la hora de realizar las retenciones en las facturas es de un 15 %. Sin embargo, debemos saber que los autónomos, durante sus primeros tres años de actividad económica, pueden aplicar el 7 %. Esto último solo podrán hacerlo todos aquellos trabajadores por cuenta propia que no estuvieron dados de alta como autónomos el año anterior.

Además, existen tres categorías extra en las que los autónomos que formen parte de ellas también tendrán que retener un porcentaje:

  1. Un 2 % en actividades forestales
  2. Un 2 % en actividades agrícolas y ganaderas, excluyendo engorde de porcino y avicultura
  3. Un 1 % para actividades de engorde de porcino y avicultura.

En el caso del sector de la construcción, estas actividades no están vinculadas directamente con el IRPF. En cambio, se aplica una garantía para que los acreedores cumplan los plazos pactados, además del IVA (este último solo se aplica cuando las obras estén en curso, no cuando hayan sido entregadas).

¿Cómo hacer una factura con retención? Ejemplo

Antes de aprender cómo hacer una factura con retención de IRPF, debemos saber que, si nuestra actividad se encuentra exenta de IVA, tenemos que indicarlo en la propia factura. Hay algunas actividades, como por ejemplo los servicios de dentistas, la enseñanza escolar y universitaria pública o las operaciones de seguros, que están exentas de IVA y, por tanto, el receptor no tendrá que pagarlo. 

A la hora de emitir una factura con retención, el proceso será prácticamente igual al de cualquier factura ordinaria. Tendremos que introducir en el documento todos los datos obligatorios para cualquier factura: fecha de expedición y número, datos fiscales de emisor y receptor, base imponible, tipo de impuesto (de ser operaciones exentas de IVA, aquí lo indicaríamos) y la descripción del servicio y/o producto intercambiado. Cuando rellenemos la parte del tipo de impuesto, debemos indicar que se aplica una retención del IRPF, señalando también su porcentaje.

Para verlo de manera clara, pongamos un ejemplo sencillo. Un autónomo que lleva un año y medio de actividad presta varios servicios una compañía, por los cuales tendrá que cobrar un total de 4500 euros + impuestos. A la hora de emitir la factura, la Base imponible serán estos 4500 euros, a los que tendremos que aplicarle el 21 % del IVA. Además, la retención en este caso sería del 7 %, ya que el autónomo está en sus tres primeros años de actividad. Los cálculos quedarían de la siguiente manera:

  • Base imponible: 4500 €
  • IVA: 4500 x 21 % = 945 €
  • IRPF: 4500 X 7 % = 315 €
  • Total de la operación = 4500 + 945 - 315 = 5130 €

Esta cantidad de 315 € será ingresada por la compañía en nombre del autónomo, aplicando el Modelo 111.

Hemos visto en qué consiste realizar una factura con retención, además de los casos en los que hay que aplicarla y cómo se debería hacer viendo un ejemplo práctico. En todo caso, si tienes alguna duda con algún problema de este tipo, es recomendable consultarlo con profesionales con el fin de evitar cualquier tipo de conflicto con las Administraciones.