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Cómo debe comportarse un buen jefe

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17 de septiembre de 2019
1 comentarios

El Diccionario Jurídico de la RAE define jefe como “persona que ejerce el mando o dirección”.

Al hablar de jefe hablamos de un directivo, normalmente un mando intermedio, que tiene trabajadores a su cargo.

Y “a su cargo” significa aquí bajo su responsabilidad, la primera cosa que caracteriza al jefe es que es el responsable de las personas que trabajan con él.

Vamos a ver las características que necesita una persona para poder hacer ese trabajo y asumir esa responsabilidad.

El liderazgo

Un buen jefe lo primero que tiene que ser es un líder, es decir, una persona que es capaz de influir en los demás.

En realidad, la cualidad de líder no la da una superioridad jerárquica, un líder se gana esta posición por su actitud, sus conocimientos y capacidades y, en definitiva, por sus actos.

El líder tiene capacidad para conducir a otras personas; un jefe puede no ser un líder y un líder no ser un jefe.

Pero el jefe, para cumplir con su responsabilidad, debe conseguir ser un líder, si no le irá muy mal.

Podemos ver algunas características del líder:

  • Tiene visión a largo plazo y es capaz de adelantarse a los acontecimientos.
  • Sabe conseguir de los otros los rendimientos, comportamientos y actitudes que se necesite.
  • El anterior punto significa que el líder tiene autoridad sobre los demás, no porque tenga poder como jefe sino porque él la tiene.
  • Sabe motivar a los trabajadores y conseguir que se identifiquen con los objetivos del trabajo.
  • Es un buen comunicador y es convincente y persuasivo, para lo que el primer requisito será que él mismo crea en lo que está haciendo.
  • Debe ser honesto, cumplidor y coherente, debe siempre cumplir su palabra y, también, generoso con los demás.
  • Debe tener capacidad de negociación.
  • Será accesible a sus subordinados.
  • Aunque debe ser perseverante en los objetivos y metas también debe ser flexible con los demás, adaptándose a las circunstancias de cada caso.
  • Busca el mejor resultado tanto para la empresa como para los trabajadores afectados.
  • Debe evitar todo tipo de engreimiento o endiosamiento, debe ser humilde.
  • Debe ser justo con los que están bajo su ascendiente. Evitará agravios comparativos entre sus subordinados.
  • Realista, actuará con los pies en el suelo.
  • Tiene que dar, él personalmente, ejemplo de dedicación y esfuerzo ante los demás. Será exigente con sus empleados pero, primero, lo será consigo mismo.

Respecto de este último punto, el jefe (o el líder) no puede pedir a los demás cosas que no haga él primero: si hay que llegar puntualmente por la mañana al trabajo él debe ser el primero que llega, si no hay que perder el tiempo hablando por teléfono con la familia él debe ser el primero que no lo haga, etc.

La actitud del líder será siempre optimista y, por qué no, divertida, se debe fomentar la empatía, como hablamos en otro punto de este artículo.

Hay personas que nacen siendo líderes, para todos los demás se puede conseguir convertirse en un líder sabiendo lo que es. Existen, incluso, seminarios y cursos sobre ello.

La autoridad

El jefe, por definición, tiene autoridad sobre los trabajadores que están a su cargo; esta autoridad es legítima porque existe para el desempeño del trabajo.

Al ejercer la autoridad se debe tener en cuenta lo que acabamos de decir: la autoridad se tiene para lo que se tiene y no para otros fines, es decir, el jefe no es una persona superior ni mejor ni más importante.

Por el contrario, es una persona que tiene una responsabilidad que asumir y por eso puede mandar, si se tiene esto en cuenta se ejercerá la autoridad de manera correcta.

A veces la autoridad debe ser inflexible, si hay que hacer algo o imponer algo se deberá llevar a efecto.

Repetimos lo ya dicho en el punto anterior: la autoridad empieza por uno mismo, no se puede exigir a otros lo que no nos exigimos a nosotros mismos.

Empatía

El trato con los subordinados es, también, muy importante.

Cada persona es como es y su forma de tratar a los demás responde a su forma de ser.

Visto esto, una persona excesivamente antipática e intratable, sencillamente, no debería ser jefe de otros.

Aunque el jefe ejerza la autoridad, debería crear el ambiente de trabajo más amable y agradable posible: el buen trato al trabajador se va a traducir en un mejor ambiente de trabajo y va a incidir, entre otras cosas, en la calidad y productividad de dicho trabajo.

No digo que el jefe deba intentar ser amigo de sus trabajadores (aunque, según cada caso, podría ser bueno), pero si debe tener un buen trato, conocerles, saber de ellos, de su familia, de sus problemas y que se sientan tratados como personas importantes.

En este ámbito podemos hablar, además, de crear equipo, un departamento de trabajo debería ser un ámbito de la persona en el que se sintiera integrado, del que forma parte.

Por ello, el jefe responde de lo que hacen sus subordinados (y ellos ante él) pero debe tratarles siempre con lealtad y, en términos razonables, defenderles ante sus superiores.

Organización

Un último aspecto que nos parece importante es que un jefe debe saber lo que se está haciendo en su departamento, cómo se está haciendo, quién lo hace y por qué.

Es decir, debe tener el esquema de producción en su cabeza y conocer todos los detalles de dicha producción mejor que nadie.

Para poder dirigir, mandar y motivar a sus subordinados y para responder de lo que se hace la primera condición es que lo conozca y pueda adoptar decisiones sobre ello, de lo que no se entera no va a poder ocuparse nunca.

Comentarios ( 1 )
  • Jorge rojas
    2022-12-28 14:37:56
    excelente...